"Estamos impacientes por ver el debate (en el Senado), y creo que habrá un apoyo muy fuerte al plan", añadió Fratto, en referencia a la votación prevista para hoy en el Senado, en torno a las 23.30 GMT. En caso de que se apruebe, el plan podría ser votado mañana, jueves, en
Los tres senadores que están inmersos en la campaña presidencial, los demócratas Barack Obama y Joseph Biden, y el republicano John McCain, dejarán por unas horas sus actividades electorales y se desplazaran hoy a Washington para participar en la votación. Todos ellos están a favor y presionando a sus colegas para que se apruebe el plan.
Todos los miembros de
Hoy, en el Senado la situación puede ser distinta, no sólo porque el plan que se vota ha sido modificado para hacerlo más digerible, sino porque sólo un tercio de los 100 escaños de esta Cámara está sometido a renovación en las elecciones de noviembre.
Es decir, la presión ciudadana sobre los senadores es mucho menor que sobre los representantes. La versión del plan de rescate que hoy analiza el Senado contiene una medida para evitar que la clase media y los pequeños empresarios se vean afectados por el "impuesto mínimo alternativo", lo que supone, en realidad, un alivio fiscal.
"La medida provocará inmediatamente la creación de cientos de miles de puestos de trabajo en Estados Unidos", dijo hoy el líder de la mayoría en el Senado, el demócrata Harry Reid. Además, el texto incluye incrementar de
Esta medida tiene una gran importancia para los bancos pues evita la fuga de depósitos que se está produciendo de las pequeñas a las grandes entidades, ante la sensación que tienen los clientes de que su dinero estará allí más seguro.
Otra incorporación al texto es la aplicación de nuevos incentivos fiscales para la promoción de las energías renovables, y la imposición de una obligación a las compañías de seguros médicos para cubran el tratamiento de enfermedades mentales, como lo hacen ya con las físicas.
Pese a estas modificaciones, el eje central del plan sigue siendo la autoridad que se dará al departamento del Tesoro para adquirir la deuda de mala calidad de la banca por importe de 700.000 millones de dólares.
No obstante, ese dinero se facilitará de manera fraccionada conforme se vea el éxito de la intervención gubernamental. "No es una legislación perfecta, pero hemos tratado de hacerlo de la mejor manera posible", dijo el líder de la mayoría del Senado.
Reid hizo un llamamiento para que el texto sea aprobado al señalar que "ya no se trata de salvar a la industria del Bajo Manhattan (en referencia a los bancos de Wall Street), sino al pequeño ciudadano y al empresario que ya no puede acceder al crédito para mantener su negocio".
"Hay gente que piensa que deberíamos haber intentado otras actuaciones. Pero debemos aprobar este plan que tenemos ahora sobre la mesa. La gente espera que hagamos algo. Muchos están abocados a perder sus puestos de trabajo si no actuamos rápido", advirtió.





