Las reglas no escritas del fútbol, que aseguran que lo que pasa sobre el terreno de juego debe quedarse ahí, han sido desafiadas una vez más por la justicia ordinaria. El Tribunal Supremo holandés ha confirmado la pena de seis meses de prisión condicional al jugador marroquí Rachid Bouaouzan por inflingir esta dura entrada a un rival en 2004, durante su etapa en la plantilla del Sparta de Rotterdam. El futbolista, que actualmente juega en la discplina del Wigan Athletic, forzó con su dura entrada la retirada definitiva del fútbol de Niels Kokmeijer, que en aquel entonces defendía la camiseta del Go Ahead Eagles en la Eredivise. Avisamos: las imágenes hablan por sí solas.





