Por si alguien pensaba en Cesc Fábregas como un jovencito angelical con cara de buena persona, ya se encarga él personalmente de derribar esa imagen a base de mala leche. En el vídeo podemos ver a su representante, que le pregunta por su casa, por su coche e incluso le llega a ofrecer un helicóptero para moverse por allí. El futbolista cambia de cara cuando su interlocutor le llama "Mr. Nice" (Señor amable). A Cesc le entra la neura y chilla que no quiere ni casa, ni coche, ni siquiera el trofeo al mejor jugador del mes: él sólo lucha por su propio programa de televisión.
Y ese vído, claro, es ficción, pero en la realidad de la Premier el joven futbolista sigue en sus trece de demostrar que es capaz de competir sin complejos con todos los que se le pongan por delante. El gunner aprovecha cualquier oportunidad para meterse en todos los fregados que le pillen cerca, sin perder el tiempo en mirar los galones del contrario. Ya lo dice, el vídeo, no te metas con Cesc.





